Bona
El origen del cuerno
Instalación escultórica y dibujos
En Gabelich Contemporáneo - Rosario -Argentina
Año 2019

Texto ficción sobre la muestra
En tiempos de antaño, donde el sol despertaba desde el oeste la vida se respiraba de otra forma, los árboles eran más altos que las montañas y las montañas no eran tan grandes, el agua era de colores distintos dependiendo del clima, la lluvia no mojaba y además de eso, borraba los malos recuerdos, no había ningún problema para encontrar estacionamiento, los museos no estaban llenos, porque claro, no existían aún, y las sillas tenían seis patas (mucho más seguras que las que tenemos hoy en día). Una tarde de lluvia sucedió algo extraño, la lluvia comenzó a mojar, y no solo eso, ya no se llevaba con ella los malos recuerdos. La tierra se había cansado de recibir solo los momentos memoriosos de dolor y dejo de causar su efecto. Esa noche no fue la misma, todos los pájaros comenzaron a cantar a tal punto que ya no existía el silencio, era desesperante tener oídos, no habia forma de escapar al ruido, las hojas de los árboles se caían, el color del agua comenzó a desvanecerse, la población dejo de crecer y permanecían en estado de niñez y los animales comenzaron a enloquecer. El bosque se había convertido en una especie de hospital psiquiátrico del que no se podía salir, porque ya estabas fuera. Los animales en estado de furia comenzaron a transformarse, sus huesos comenzaron a crecer, algunos tanto que se salían del cuerpo. Así se dio origen al cuerno y nacieron nuevos animales como los rinocerontes, las vacas, toros, ciervos y otros animales que antes de sus cuernos tenían otros nombres y formas. Con estos nuevos cuernos y debido al sonido ensordecedor, los animales comenzaron a atacar a todo lo que veían a su alrededor, corrían por los pasillos verdes atacando árboles, piedras, niños y otros animales sin saber por qué, era una cacería extrema las 24 horas del día, en realidad de la noche, el sol no había vuelto a despertar. Durante 60 días todo fue igual, los eternos niños se escondieron en las cimas de los árboles y vivían de los frutos hasta que se acabaron y comenzaron a comerse a los pájaros que allí vivían o pasaban. Hasta que por fin todo termino, el caos había llegado a su fin, el triunfo era nuevamente del silencio. Era momento de abandonar la cima y volver al suelo, de descender a tierra firme y volver a sus hogares, pero al bajar, se encontraron con la cruda realidad, todos los animales estaban muertos.





